¿Sabe usted por qué se celebra el día mundial de las legumbres? Aquí le contamos…

Aprovechando el éxito obtenido con el Año Internacional de las Legumbres que dirigió la FAO en 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 10 de febrero como Día Mundial de las Legumbres, recabando al respecto el apoyo de muchos Estados Miembros.

Las legumbres son las semillas comestibles de las plantas leguminosas que se cosechan para ser consumidas. Los frijoles secos, las lentejas y los guisantes son los tipos de legumbres más comúnmente conocidos y consumidos.

Una oportunidad para la sensibilización acerca de los beneficios que aportan las legumbres y su contribución a los sistemas alimentarios sostenibles y a un mundo sin hambre. Las legumbres son fundamentales para afrontar los desafíos de la pobreza, la seguridad alimentaria, la salud humana y la nutrición, la salud del suelo y el medio ambiente, contribuyendo así a realizar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la iniciativa ‘Mano de la mano’ de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Las legumbres son un cultivo muy importante en la economía agrícola, ya que parte de los productores son familias que basan sus ingresos en la producción de estos alimentos. Sumado a ello, son base fundamental de una alimentación saludable al punto de que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda un consumo diario ideal de 400 gramos entre frutas y hortalizas.  Pero más allá de su valor agrícola y nutricional, aún existen oportunidades para su desarrollo y que su producción sea más eficiente.

En Colombia, la última Encuesta Nacional Agropecuaria reportó 254.925 hectáreas de cultivos de hortalizas, verduras y legumbres en el país; siendo este el séptimo grupo de cultivos del inventario agropecuario, después de agroindustriales, cereales, plantaciones forestales, barbecho, tubérculos y plátano y frutales, respectivamente. En este grupo, los cultivos de fríjol (41,6%) y arveja (13,5%) presentaron la mayor participación.

“Las legumbres son una opción realmente vital para mantener la seguridad alimentaria en regiones donde, por ejemplo, la carne y los lácteos no son de fácil acceso. Por esta razón, uno de los retos es ofrecer a los agricultores soluciones para la protección de cultivos que les permitan producir de forma eficiente, en un país como Colombia con los retos de alimentación que tiene y por supuesto, un planeta con grandes desafíos como la deforestación, la erosión, el crecimiento de la población mundial y la disminución del área con potencial agrícola”, afirma Vanessa Villareal, gerente de Marketing Estratégico de Soluciones para la Agricultura para Latinoamérica Norte de BASF.

En Colombia menos del 40% de los agricultores usan tecnología como riego por goteo y producción bajo cubiertas o invernaderos por la forma tecnificada en su producción, por lo que existe una oportunidad de mejora en el agro que permitirá la dinamización de otros sectores de la economía como la de insumos, maquinaria e importación de semillas, y aumentar la productividad de manera exitosa en el campo.

Entre las principales formas para fortalecer la producción de leguminosas y lograr cultivos más sostenibles, hoy existen materiales con resistencias genéticas a enfermedades y algunas plagas que atacan los cultivos. También soluciones con tolerancias a condiciones abióticas, tales como sequía, exceso de humedad, bajas temperaturas o suelos salinos que permite a los agricultores ser más eficientes en la etapa de producción y mantener un adecuado suministro.

“Por ejemplo, existen semillas de hortalizas tolerantes a la sequía, lo que permite que las necesidades de agua de las plantas para su desarrollo sean menores, logrando que a pesar de las condiciones climáticas y del cultivo no se afecte el abastecimiento de estos alimentos”, explica la experta de BASF.

Los cultivos de este tipo de alimentos también pueden contribuir a la mitigación del cambio climático gracias a que fijan el nitrógeno atmosférico en el suelo de forma natural y en algunos casos liberan el fósforo, disminuyendo significativamente la necesidad de fertilizantes sintéticos. De esta manera, las legumbres se posicionan como cultivos relevantes que aún pueden traer desarrollo en el agro al incentivar la tecnificación, un estilo de vida saludable y la producción eficiente y sostenible.

¿Qué son las legumbres?

Las legumbres son las semillas comestibles de las plantas leguminosas que se cosechan para ser consumidas. Los frijoles secos, las lentejas y los guisantes son los tipos de legumbres más comúnmente conocidos y consumidos.

Están presentes en las distintas gastronomías de todo el mundo, desde el humus en el Mediterráneo (garbanzos), a un tradicional desayuno inglés (frijoles blancos) o el dal de la India (guisantes o lentejas).

Las legumbres no incluyen los cultivos que se cosechan verdes, como los guisantes verdes o las judías verdes, ya que estos se clasifican como hortalizas. También se excluyen los cultivos utilizados principalmente para la extracción de aceites, como la soja o el cacahuete, y los cultivos leguminosos que se utilizan exclusivamente para fines de siembra (semillas de trébol y alfalfa).

¿Por qué es importante cultivar legumbres?

Valor nutritivo

Las legumbres contienen muchos nutrientes y tienen un alto contenido en proteínas, por lo que son una fuente ideal de proteína, en particular en regiones donde la carne y los lácteos no son muy accesibles, ya sea física o económicamente. Las legumbres son, además, bajas en grasa y ricas en fibra, lo que hace que puedan reducir el colesterol y ayudar a controlar el azúcar en sangre. Por todas estas cualidades, las organizaciones sanitarias recomiendan su consumo para hacer frente a las enfermedades no transmisibles, como la diabetes y las enfermedades cardíacas. También se ha demostrado que las legumbres ayudan a combatir la obesidad.

Seguridad alimentaria

Para los agricultores, las legumbres son un cultivo muy beneficioso porque pueden venderlas y consumirlas, lo que les ayuda a mantener la seguridad alimentaria de sus hogares, al mismo tiempo que genera estabilidad económica.

Beneficios medioambientales

Las legumbres tienen la capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico en los suelos, lo que mejora la fertilidad del suelo, y por tanto, aumenta la productividad de las tierras de cultivo. Asimismo, usando legumbres para los cultivos intercalados y de cobertura, los agricultores pueden promover la biodiversidad agrícola y del suelo, manteniendo a raya las plagas y enfermedades nocivas.

Asimismo, las legumbres pueden contribuir a la mitigación del cambio climático, reduciendo la dependencia de los fertilizantes sintéticos utilizados para aportar nitrógeno al suelo. Durante la fabricación y aplicación de estos fertilizantes se liberan gases de efecto invernadero y su uso excesivo puede ser perjudicial para el medio ambiente.

Fuente:boyaca7dias.com.co

Danos un Like o Comparte
Marcar el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *