EL CARTEL DEL MAPALÉ

Por Manuel Álvaro Ramírez R.
Donald Trump amenazó a Argentina con frenar un desembolso de US$20,000 millones si no ganaban las elecciones legislativas los partidarios de Milei y los argentinos obedecieron. De igual manera dijo para Honduras «Si Tito Asfura gana (…) lo apoyaremos firmemente. Si no gana, Estados Unidos no malgastará su dinero». Hay que recordar que éste era el candidato del expresidente narcotraficante hondureño Juan Orlando Hernández, quien pagaba una condena de 45 años de prisión por narcotráfico en Estados Unidos, pero que fue indultado por Trump en diciembre de 2025. Asfura Ganó. Igual suerte corrió Ecuador que puso en la presidencia al vástago de una familia con probados vínculos con el narcotráfico y así, podría seguirse con una larga lista de países que ahora conforman el llamado “Escudo de las Américas”, que traducido significa concilio de cipayos.
Ahora, visto lo visto, la pregunta obligada era qué haría en Colombia y las orejas del lobo comenzaron a salir con The New York Times que publicó un chisme disfrazado de noticia según el cual “El presidente de Colombia, Gustavo Petro, está bajo investigación en EE. UU” y a renglón seguido aparece el consabido chorro de babas con la leyenda “El Departamento de Justicia estadounidense examina si el mandatario tiene vínculos con narcotraficantes”. Les faltó decir que encabezaba el cartel del mapalé o del sombrero vueltiao.
Lo anterior es para tomarlo muy en serio, porque pese a que la embajada de Colombia en Estados Unidos ya desmintió el líbelo, los medios hegemónicos siguieron con su campaña de desprestigio. No se trata de una investigación para saber si el Presidente tiene vínculos con el narcotráfico, y aquí cabe muy bien la frase de Stan Goff, un sargento retirado de las Fuerzas Especiales de Inteligencia de los Estados Unidos, quien afirmó “Drogas, una mierda, el propósito del Plan Colomba era defender las operaciones de las compañías petroleras British, Texas y Occidental”, según lo informó recientemente la periodista rusa Inna Afinogenova, quien ha dado muestras de hacer un periodismo bastante ético.
Esa es entonces la manera de interferir en las elecciones, los medios colombianos ya están en la tarea de difundir la infamia y a medida en que las elecciones se acerquen, arreciarán los ataques y las calumnias porque no se trata sólo de Gustavo Petro quien ya está con el sol a las espaldas sino de Iván Cepeda el más seguro continuador del legado, quien pasará a segunda vuelta si no somos capaces de convencer a todos los indecisos que podamos, antes de conjurar la canallada que se nos vino encima.
A nadie que conozca el submundo del narcotráfico se le pasaría por la mente que Petro tuviera alguna clase de vínculos con éste, sería el narcotraficante más pobre del mundo cuyo único patrimonio está representado en una casa que todavía está pagando, pero, obvio, habrá señalamientos de que el dinero se tramitó a través de Nicolás, a quien el exfiscal Barbosa le montó el show más degradante de que se tenga noticia a un hijo de un presidente en ejercicio, con una parafernalia digna de mejor causa. Pero Barbosa se sintió presidenciable y en su absurdo egocentrismo se llegó a creer su propia mentira y usó el cargo simplemente para que el servicio doméstico le saliera gratis, para ponerle escoltas a sus perritos y alimentar su ridículo ego, que la gente castigó con el desprecio porque nunca llegó siquiera a figurar en las encuestas.
Por tanto, Alvaro Uribe, el artífice detrás de todo este montaje, sabe que lo importante es poner uno de sus alfiles en segunda vuelta, pero a última hora un revés no previsto llegó, ese sí, de la justicia, porque la Corte Suprema acaba de condenar a Ciro Ramírez a 23 años de cárcel por ratero. Ciro es el congresista consentido de Paloma Valencia cuyos efusivos abrazos con el convicto le están desde ya pasando factura. Uribe sabe también que Cepeda tiene un caudal electoral que no come cuento, pero que difícilmente le alcanzará para un triunfo contundente, realmente ahí estuvo la perversión de Roy al querer dividir al Pacto pero la jugada no le salió, aunque los cunchitos de Clara López, Carlos Caicedo y otros irrelevantes individuales hubieran servido para apuntar a ganar en primera vuelta. Ahora van a usar los resultados para negociar la posterior adhesión, a la cual habría que tratar de atraer a Claudia López y algunos simpatizantes de Fajardo. No la tendrá fácil cepeda, aunque tampoco Paloma Valencia con su entrañable compañero delincuente y su alfeñique vice desteñido, que quizás hasta le reste algunos votos entre la godarria homofóbica de la extrema derecha.
De manera que preparémonos, porque arreciarán los ataques infames, las mentiras y calumnias y toda la práctica canallesca de la derecha especialista en sembrar un odio irracional entre sus simpatizantes, así como la difusión de noticias falaces y montajes efectistas cuyos truculentos contenidos exacerbarán los ánimos y predispondrán a los electores con insultos y mensajes provocadores. Todavía no hay muchos montajes hechos con inteligencia artificial, pero lo extraño sería que no los hicieran; hay que estar atentos para enfrentar estos ataques, porque habrá mucha desinformación y mucha plata de por medio y si hay que bailar sobre el cadáver de Miguel Uribe lo harán. La izquierda no da sus luchas en ese campo de manera tan baja y esa es una desventaja en términos de votos aunque no de legitimidad.

