Entérese cuáles son las sustancias que consumen los adolescentes y sus consecuencias

Involucrarse en la vida de los hijos es una de las cosas más importantes que pueden hacer los padres para prevenir el consumo de sustancias psicoactivas.

Es un deber actualizarse y saber qué sustancias consumen los adolescentes y cuáles son las nuevas sustancias que hay en los mercados.

La Organización Mundial de la Salud define la adolescencia como el periodo de crecimiento y desarrollo humano que se producen después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y 19 años. Es una época de rápido crecimiento, de exploración y del inicio de la toma de riesgos. Mantenerse informados permite orientar a los hijos sobre las sustancias psicoactivas y las consecuencias para la salud.

La marihuana, al igual que en la gran mayoría de los países del mundo, es la sustancia ilícita de mayor consumo entre los colombianos. Según resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas 2019, entre las personas que han consumido marihuana en el último año, un 51% muestra signos de abuso o dependencia. El mayor valor se encuentra entre la población adolescente de 12 a 17 años (71%) seguido de los jóvenes.

El consumo de marihuana en la adolescencia puede tener repercusiones graves como el deterioro en el desempeño escolar, aumento en el riesgo de tener problemas de salud mental como la depresión, la ansiedad y la psicosis.  Existe también la evidencia de que la marihuana afecta negativamente varias aptitudes que son necesarias para conducir de forma segura, como el tiempo de la reacción, la coordinación y la concentración. El riesgo de adicción se convierte en otra amenaza. Las investigaciones muestran que cerca de 1 de cada 6 adolescentes que reiteradamente consumen marihuana, puede volverse adicto.

Los cigarrillos electrónicos, también llamados e-cigs, vaporizadores electrónicos o sistemas electrónicos de administración de nicotina, son populares entre los adolescentes y actualmente son la forma más común de consumo de tabaco entre los jóvenes en Estados Unidos.

Tomando como referencia el Estudio Nacional sobre el Consumo de Sustancias Psicoactivas en población general 2019, un 5% de las personas declaró haber usado alguna vez en su vida algún dispositivo de cigarrillo electrónico o vaporizador con nicotina, preferentemente hombres (7,1%), en los grupos etarios de juventud 18 a 24 años (11,9%) y adolescencia 12 a 17 años (6,7%).

Los cigarrillos electrónicos contienen sustancias adictivas como la nicotina, sustancias que producen daños pulmonares como el diacetilo, sustancias cancerígenas como el formaldehido, así como compuestos de metales pesados como níquel, estaño, plomo y cadmio, los cuales son tóxicos para los consumidores.

Como la nicotina afecta el desarrollo del sistema de recompensa del cerebro, el uso de los cigarrillos electrónicos no solo puede llevar a la adicción a la nicotina, sino que también puede hacer que otras drogas, como la cocaína y la metanfetamina, sean más placenteras para el cerebro en desarrollo del adolescente.

e.

Cortesía

El Estudio de Sustancias Psicoactivas 2019 también   concluye que el consumo de alcohol entre los menores de 12 a 17 años en el último mes fue del 12,1%.  Cuando un niño empieza a beber antes de los 15 años, es mucho más propenso a convertirse en un bebedor crónico o en bebedor problemático. Aproximadamente 1 de cada 5 adolescentes se consideran bebedores problemáticos.

El análisis también concluye que el consumo de alcohol puede llevar comportamientos sexuales peligrosos como infección de transmisión sexual, embarazo no deseado y agresión sexual.

Otro de las amenazas latentes es el consumo de drogas sintéticas y nuevas sustancias psicoactivas, como las catinonas sintéticas, éxtasis y ketamina, entre otras. El mercado de drogas en Colombia es cada vez más diverso y amplio debido a la aparición de estas nuevas sustancias. Los principales efectos del consumo de este tipo de sustancias son euforia, taquicardia e hipertensión. Pueden causar agitación, comportamiento violento, dolor en el pecho, alucinaciones, paranoia, confusión, movimientos incontrolados, midriasis, hipertermia y en algunas ocasiones se puede producir la muerte derivada especialmente de complicaciones cardiacas.

El reto para los padres, los demás miembros de familia, profesores y para todos los adultos es detectar a tiempo cualquier señal de consumo de estas sustancias, compartir con los adolescentes, conocer sus amistades, tener una relación cálida y cercana para evitar que los jóvenes caigan en ese peligroso mundo de la drogadicción.

Cortesía

Fuente:www.pulzo.com

Danos un Like o Comparte
Marcar el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *