Editorial

LA PTAR DE SOGAMOSO ELEFANTE BLANCO SIN FUTURO

Se destapó el caos que se viene presentando con la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, de Sogamoso. La Planta, a pesar de sus dos décadas de obras, de miles de millones pesos invertidos y de miles de millones de metros cúbicos de agua contaminada sigue en construcción.

Ninguno de los exmandatarios, exintegrantes de los sucesivos concejos municipales, expersoneros y demás entes de control puede disculparse por sus faltas, la prueba fehaciente está ahí: Sogamoso empezó el proceso de construcción de su PTAR en el año 2003, siendo alcalde Edgar Espíndola Niño.  

De ese año para acá ha habido seis alcaldes elegidos. Se han presentado rediseños, suspensiones –calculadas por BOYACÁ VISIBLE en aproximadamente 1.862 días— estudios, evaluaciones, adiciones (por kilos de millones de pesos) y en la actualidad, según ingenieros consultados, la PTAR es imposible de ponerla en funcionamiento por fallas estructurales en su construcción y ser ya ¡demasiado obsoleta!

 

En los últimos informes de la Contraloría General de la República les imputa cargos de responsabilidad a Hugo Jairo Pérez Peña, quien se desempeñó como gerente entre 2016 y 2019; a los gerentes técnicos, René Leonard Martínez Cuadros y Juan Carlos Sichacá Cuervo, de la Empresa Departamental de Servicios Públicos de Boyacá y a varios representantes legales de firmas contratistas. Es decir, a ninguno de los funcionarios o contratistas que tuvieron responsabilidades antes de 2016.

No obstante, en un informe conocido por BOYACÁ VISIBLE y contratado por Coservicios en 2019 se lee una multitud de falencias o fallas detectadas por el contratista investigador. Solo enumeramos algunas como: 142 fugas detectadas en los dos reactores; fuga de tuberías de alimentación; fallas en el sensor de humedad; falla en la parametrización de sensores que impiden que accionen los motores de las bombas sumergibles; no hay sistema de aireación de lodos… etc. Existe otro estudio de patología estructural, entregado en el primer semestre de 2019, y que le fue practicado a las infraestructuras de la PTAR. En este también se demuestran importantes deficiencias constructivas en la infraestructura de los tanques y que fueron ocasionadas, según el escrito, “por graves fallas en la construcción de los tanques que son imposibles de subsanar con sustancias químicas (Sika) de impermeabilización…”.  

Aparentemente, la Contraloría dejó de lado estas falencias sustanciadas con fotografías y documentos de prueba fehacientes, pero que seguramente serán tenidas en cuenta durante el desarrollo de las investigaciones y autos posteriores correspondientes.

Lo que resalta y está de presente en estos 20 años de proceso de construcción de la PTAR Sogamoso es la ineficiencia, apatía y desidia de los entes de control municipales, tales como el Concejo Municipal y de los sucesivos Personeros, que tienen la obligación legal y moral de vigilar todas las inversiones que se hacen o se dejan de hacer con cargo al erario municipal. Poco interés han mostrado a lo largo de estos largos años, cuando la Constitución, la ley y la ciudadanía les ha encomendado velar por sus intereses.

Seguiremos pendientes de los resultados de las investigaciones que adelanta la Unidad de Investigaciones Especiales Contra la Corrupción de la Contraloría General de la República, en esta PTAR y en la que se han realizado inversiones que sobrepasan los veinte mil millones de pesos. Infortunadamente, para los contribuyentes y para el medio ambiente, a la infraestructura ejecutada, convertida en un enorme elefante blanco, poco o ningún futuro positivo se le avizora en el horizonte.

Director Boyacá Visible

Jorge Armando Rodríguez Avella 

Comparte