El Valle de Cocora es declarado sujeto de derechos

Uno de los lugares turísticos más populares y visitados de Colombia, donde se encuentra la mayor reserva de Palma de cera, fue declarado sujeto de derechos luego de la resolución de una acción de tutela, en la que se solicitaba la protección cultural y ambiental del territorio.

Valle del Cocora, cuna de la palma de cera (Ceroxylon Quindiuense), hábitat del loro orejiamarillo y del cóndor de los Andes. / rafcha

Jaime Hernán Arias, presidente del Concejo Municipal de Salento y miembro de la Fundación Bahareque, interpuso una tutela ante el Tribunal Superior del Distrito de Armenia para que se protegiera el Valle del Cocora, cuna de la palma de cera (Ceroxylon Quindiuense), hábitat del loro orejiamarillo y del cóndor de los Andes, y uno de los atractivos turísticos más importantes de Colombia.

Arias, como muchas otras personas de la región, se encontraba preocupado porque el “turismo desbordado” en el municipio de Salento, específicamente en el casco urbano, la vereda Boquia y el Valle del Cocora, estaba acabando uno de los ecosistemas icónicos de Colombia.

Por eso, decidió interponer una acción de tutela en la que solicitaba la protección de los derechos a la salud, al mínimo vital, al goce de un ambiente sano y a la protección de riquezas culturales y ambientales. Según él, estos derechos se han visto vulnerados ante la omisión de varias entidades a implementar un modelo de turismo sostenible. El fallo a favor por parte del Tribunal fue contundente: se deben tomar acciones urgentes para la protección y salvaguarda de este ecosistema.

En consecuencia, las entidades encargadas de administrar y proteger el Valle del Cocora, entre las que se encuentran la Alcaldía de Salento, la Gobernación del Quindío, la Corporación Autónoma Regional del Quindío, y Parques Nacionales Naturales de Colombia; tendrán que desarrollar -entre otras cosas- un plan de prevención y protección en el que se establezca la capacidad de carga de esta reserva natural. Tendrán un plazo de 15 días para tomar acciones que permitan establecer un número máximo de visitantes al sitio turístico.

Por su parte, los habitantes del municipio, la Procuraduría Ambiental y al Cámara de Comercio de Armenia y el Quindío tendrán que hacer parte del estudio que se realice, en un esfuerzo por promover la participación en las decisiones locales, ya que “Se evidenció que en el 50% de las áreas protegidas no existe la participación de las comunidades tradicionales o locales, las cuales son fundamentales para participar en el aprovechamiento de los recursos naturales de los parques”, según indica el documento.

“El valle de Cocora tiene un significado ambiental muy importante, allí se regula el agua para más de 300.000 habitantes del departamento, y en términos turísticos, el paisaje que ofrece atrae a muchas personas, lo que genera una dinámica económica, que también rebosa la capacidad de carga, por lo que el flujo de turistas masivos está generando impactos en el paisaje y al agua.”, señaló Arias al diario local La Crónica del Quindío.

Fuente:www.elespectador.com

Danos un Like o Comparte
Marcar el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *