ATENTA COLOMBIA QUE VIENEN POR TI

Por: Manuel Álvaro Ramírez R.
En los años sesentas y setentas hubo una especie de frenesí conspirativo, se hablaba de agentes de la CIA involucrados en asuntos turbios y enquistados en los más altos cargos de los gobiernos de todo el mundo. Golpes de estado, asesinatos, detenciones, escuelas de entrenamiento para los militares y hasta alimentos con esterilizantes camuflados en los paquetes de ayudas humanitarias enviadas por la Fundación Caritas y distribuidas por USAID. Era tal el nivel de paranoia que a veces uno se preguntaba cuánto había de fantasía y cuánto de realidad. Hoy, hasta donde se ha logrado comprobar, todo era cierto y gracias al documento de La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos ya no quedan dudas.
Con base en lo anterior, hay varias cosas que en este preciso momento afectan a Colombia por lo cual toca estar atentos a pesar de los augurios de los optimistas. Es cierto que la campaña presidencial entró en la recta final y las encuestas apuntan todas a que habrá segunda vuelta. No obstante, desde el Pacto Histórico hay un optimismo cauteloso en algunos segmentos y desbordado entre los más entusiastas. Todo esto hay que tomarlo con bastante mesura porque lo que se viene trae consigo una carga de explosivos bastante preocupante. Aquí van algunos botones de muestra del por qué tenemos que estar vigilantes.
Estados Unidos está decididamente empecinado en intervenir en los resultados de las elecciones colombianas; ya no es una simple sospecha sino una certeza deducida a partir de la concatenación de varios elementos que permiten una contundente conclusión: Habrá intervención directa norteamericana para desestabilizar al Gobierno e intentos por eliminar de alguna manera a Cepeda o alterar los resultados de las elecciones. Por ahora los planes apuntan a forzar una segunda vuelta. Veamos las evidencias.
En la reunión del Escudo de las Américas, los mandatarios no fueron a discutir estrategias sino a recibir instrucciones. Por eso los únicos invitados fueron los representantes de esa clase arrastrada, dispuesta a soportar humillaciones siempre y cuando eso les garantice la caricia en la cabecita de niños obedientes. La fila la encabezaron Javier Milei de Argentina y Daniel Noboa de Ecuador, este último recibió el encargo de actuar como punta de lanza contra Colombia en coordinación con el uribismo, la prueba la subió la esposa del mandatario ecuatoriano.
Primero fueron los aranceles del 35%, luego del 50 y ahora del 100% lo cual afecta no solo a los colombianos sino a pequeños comerciantes y otros agentes económicos a ambos lados de la frontera. A esto hay que sumarle: primero, la violación del territorio colombiano con un saldo de muertos que según la fuente que se utilice, oscila entre 14 y 29 asesinados. Segundo, la más reciente y estrambótica acusación de Noboa según la cual el presidente colombiano impulsa una incursión guerrillera en el vecino país y tercero, como si lo anterior fuera poco, acaban de conocerse unos audios que comprometen al ejecutivo norteamericano en operaciones orientadas a interferir en las elecciones en Honduras y la financiación de plataformas digitales para golpear a los gobiernos de México y Colombia.
Para armar todo el rompecabezas, hay que poner en contexto los recientes atentados en el suroccidente colombiano que motivó al señor Juan Roberto Vargas para cuestionar la falta de coordinación entre las bombas y las encuestas.
Y para rematar, la cereza del pastel la puso el ubicuo Álvaro Uribe, quien alimentó el bochinche mediático con una carta que le había entregado un anónimo, cuando no, según la cual el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, estaría implicado en el asesinato del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. No se sabe qué tanto tiene que ver Uribe en la trama de semejante infamia, pero éste sí sabe dos cosas: Que el Gobernador no tiene nada que ver y que en el peor de los casos si lo acusan de injuria y calumnia lo peor que le puede pasar a él es que lo encierren sus últimos días en El Ubérrimo, así sea con guardias del Inpec en la finca. Por eso actúa con la impunidad que lo hace. El montaje resulta tan burdo, que el padre de Miguel Uribe le pidió al expresidente que deje la memoria de su hijo en paz.
Se ha dicho en esta columna que las arremetidas serían brutales y en efecto lo han sido. La última llegó por cuenta del Consejo de Estado, ese apéndice del Centro Democrático que a la velocidad de la luz resolvió un recurso mediante el cual suspendió el decreto que ordenaba trasladar los recursos de los asalariados que se pasaron a Colpensiones. Por su parte el Gobierno ha venido denunciando las triquiñuelas para sabotear el contrato con la Casa de la Moneda de Portugal para la expedición de pasaportes que ya se están imprimiendo y entregando a la ciudadanía y finalmente, tuvo que amenazar el Presidente con volver a subir el salario móvil de los trabajadores para que la Junta Directiva del Banco de la República desistiera de su intento de volver a subir la tasa de interés como era el deseo del gerente del emisor.
No es paranoia y, aunque la posibilidad de triunfo en primera es cierta, es necesario estar muy atentos para enfrentar todas estas movidas de la derecha, ya que ante el menor descuido es mucho lo que se puede perder.


