etiqueta1

EL CAMBIO ES SOBRE TODO CON LAS MUJERES

El portal Revista Sur trae en su edición del pasado 5 de diciembre una interesante columna de Mauréen Maya que tituló Las mujeres, llamadas a liderar la Paz Total en la que destaca la importancia de las mujeres en la actual coyuntura y en el Gobierno del presidente Gustavo Petro. Publicamos algunos extractos.

La mitad de la delegación de Gobierno en la mesa de diálogo con el ELN, son mujeres, y representan diversos sectores políticos y sociales.

De un tiempo para acá es lugar común decir que la paz sin las mujeres no va. Y no sólo porque sean la mitad de la población, afirmación ya hecha en esta y otras páginas, y tampoco porque exista una ley que reglamente la efectiva participación de las mujeres en los niveles de toma de decisión en las diferentes ramas del poder público. Las mujeres han sido víctimas del conflicto armado en Colombia y de políticas excluyentes propias de un sistema patriarcal que durante lustros las excluyó del debate nacional, al ignorar su liderazgo en los territorios y valiente labor en defensa de la vida, la justicia, los derechos humanos y la paz.

(…) La participación de las mujeres en los asuntos públicos o hechos de connotación histórica, se da como parte de un desenlace natural en los procesos de maduración de las sociedades que empiezan a reconocer el valor democrático de construir sistemas más igualitarios, equilibrados y participativos; no es una concesión política. Es una manera realista de reconocer el rol de las mujeres en el diseño de las agendas públicas y su importancia en los procesos de consolidación de una paz duradera, tanto por su condición de víctimas de diferentes injusticias y conflictos como por ser lideresas y gestoras de iniciativas políticas y sociales para la transformación de los Estados y la cultura ciudadana. La ONU afirma que “las mujeres han demostrado ser agentes de cambio, y que deberían tener la oportunidad de poder trabajar aún más en pro de este objetivo. En el año 2000, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 1325 sobre las mujeres, la paz y la seguridad, que supuso un hito histórico. Esta resolución insta a que las mujeres participen en la consolidación de la paz, estén mejor protegidas ante violaciones de los derechos humanos y tengan acceso a la justicia y a los servicios de lucha contra la discriminación” [1].

Hace dos semanas, el gobierno Petro anunció la llegada de cuatro destacadas mujeres al proceso de diálogo con el ELN. Esta decisión se sumó a la orden de excarcelación de la estudiante Violeta Arango, quien sigue siendo investigada por la Justicia colombiana pese a que su caso podría ser un falso judicial, para que, en su rol de gestora de paz, pudiera incorporarse a la mesa de negociación como representante de la guerrilla del ELN, junto a María Consuelo Tapias, Silvana Guerrero, Isabel Torres, Vivian Henao, Cataleya Jiménez y Manuela Márquez. Nunca la presencia femenina había sido tan fuerte, decisiva y variada en una mesa de negociación de paz, como en esta oportunidad.

Las ocho mujeres que integran la delegación de paz del Gobierno Nacional, son: Nigeria Rentería Lozano, abogada de la Universidad La Gran Colombia y defensora de los derechos indígenas y las minorías étnicas, fue Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, Defensora delegada para los derechos de los indígenas y las minorías étnicas durante el gobierno de Juan Manuel Santos, y ex negociadora en la mesa de Paz con  las Farc en La Habana, Cuba; Adelaida Jiménez Cortes, pastora presbiteriana, licenciada en teología y en educación con énfasis en la promoción comunitaria, es integrante del Consejo Mundial de Iglesias; María José Pizarro Rodríguez, senadora por el Pacto Histórico, hija del exguerrillero y máximo líder del M-19, Carlos Pizarro Leongómez; Mabel Lara Dinas, es periodista y politóloga con varios premios de periodismo, como el First Generation de la ONU; María Jimena Duzán, periodista y escritora, experta en conflicto armado, y fundadora del posgrado en Periodismo de la Universidad de los Andes; Olga Lilia Silva López es abogada de la Universidad Nacional, directora de ONG Humanidad Vigente, enfocada en temas de niños y niñas víctimas y ejecuciones extrajudiciales, y es también vocera de la plataforma Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, que reúne casi 300 organizaciones de la sociedad civil; Dayana Paola Urzola Domico, lideresa del pueblo Embera Katio, es antropóloga, miembro de la Secretaría Técnica de la Mesa Interétnica del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (Pdet) del sur de Córdoba y de la Red de Jóvenes de América Latina y el Caribe. Fue Coordinadora Nacional de Juventud Indígena en la Organización Indígena de Colombia (ONIC) y fue nominada por la ONU como joven líder activista por los derechos de los indígenas en el Marco Mundial de los pueblos indígenas 2021; y Rosmery Quintero Castro, Licenciada en Ciencias de la Educación, con maestría en Administración de Empresas e Innovación, especialista en Gerencia de Recursos Humanos, y directora de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Acopi.

Para la ministra de Cultura, Patricia Ariza “es propicio que la delegación gubernamental en la negociación con el ELN sea paritaria y a ella se integren defensoras de Derechos Humanos y lideresas sociales, estas mujeres sabias que han sabido construir la paz en los territorios”. Para Ariza las mujeres “merecen estar en la negociación política con el ELN, pero desde ya. Seguramente la paridad podrá bajarle testosterona política a la negociación, las armas les imprime a quienes se enorgullecen de su uso perverso un sentido de poderío inconmensurable”.

Por su parte senador Iván Cepeda Castro escribió una columna para el diario El País de España, titulada ‘Las mujeres y la paz total’, en la cual afirma que (…) “No hay causa que convoque tanto como la posibilidad de sumar a la construcción de un país de paz.  Y la actual política de Paz Total exige tanto la implementación de un enfoque de género en toda mesa de negociación, como el diseño de una agenda inclusiva y participativa, donde las mujeres más que cifras dolorosas de la guerra (..) logren articular sus saberes, visiones y experiencia en defensa de la vida, la justicia y los derechos humanos, e imprimir su enfoque y liderazgo en el objetivo humano y nacional, de lograr una paz real [2].

[1] Para más información sobre perfil y trayectoria de las integrantes de la mesa de negociación de paz del Gobierno Nacional, consultar: El País; “Quién es quién en las negociaciones de paz con el ELN”. Madrid, 17 de noviembre de 2022. Ver en: https://elpais.com/america-colombia/2022-11-22/quien-es-quien-en-las-negociaciones-de-paz-con-el-eln.html  [2] El País; “Las mujeres y la paz total”. Madrid, 27 de noviembre de 2022. Ver en: https://elpais.com/opinion/2022-11-27/las-mujeres-y-la-paz-total.html

Pongámonos al día

Petroleras mentirosas

Las activistas contra el cambio climático Vanessa Nakate (Uganda), Greta Thunberg (Suecia), Helena Gualinga (Ecuador)...

LA AGONÍA DE LAS EPS

Sobre pocos temas se ha discutido tanto en Colombia como sobre las EPS. Además de...

Opinión

Sin luz al final del túnel

Editorial Y continúa la protesta del vecindario del relleno sanitario Terrazas del Porvenir en Sogamoso....

Comparte