EL CENTRO DEMOCRÁTICO A CARTA CABAL

Por Manuel Álvaro Ramírez R.
Parece ser que la familia Cabal Lafourie, sufre de concentración patriarcal de poder. En efecto, el hijo abogado, Juan José Lafourie Cabal, salió medio chimbo, pues cuando el periodista Daniel Coronel quiso entrevistarlo para que explicara por qué se hizo pasar por humilde campesino para obtener el máximo Incentivo a la Capitalización Rural, fue su padre, José Felix Lafourie, quien salió a responder. Adicionalmente, la carta de renuncia al partido Centro Democrático de María Fernanda Cabal, la cabeza más visible desde el punto de vista de representación partidista, también la firmó el patriarca. Pero esos son asuntos menores frente al explosivo contenido de la misiva, que muestra en esta pelea de comadres, de lo que realmente está hecha esa colectividad: de intrigas, traiciones, despotismo y trapisondas.
Denuncia la carta que un venezolano, de nombre Lester Toledo se vende al mejor postor y “pasó de asesorar a María Claudia Tarazona, a ser asesor paralelo de Juan Carlos Pinzón y del propio Miguel Uribe Londoño”. Ya se tenían antecedentes de que el hermano país es prolífico en producir consejeros políticos como un tal J.J. Rendón, famoso por crear relatos a partir de chismes que le han ganado el apelativo de rumorólogo durante la campaña de Juan Manuel Santos. Sigamos.
Se denuncia en la carta que al interior de la familia Uribe Londoño hubo una pugna entre suegro y nuera para ver quien capitalizaba la memoria del muerto y en esa pelea salió damnificada Claudia Tarazona, la viuda, como si no tuviera suficiente con la pérdida del marido. Pero la pelea no terminó ahí porque el señor Uribe Londoño, padre del occiso, se dedicó a intrigar con las firmas encuestadoras para ver como lo favorecían en sus aspiraciones.
Hay además un aspecto muy llamativo que merece toda la lupa posible porque aclara muchas cosas. Dice Lafourie en la carta de marras:
Tampoco se puede olvidar que el autor intelectual del atentado contra Miguel fue el mismo “Zarco Aldinever” que en el gobierno de Duque pagó mil millones de pesos por asesinar a María Fernanda o a otro miembro de la familia, lo que nos obligó a sacar a nuestros hijos del país, con un alto coste emocional principalmente. Aunque en su momento lo denunciamos, el CD nunca hizo precisión o referencia alguna al informe de inteligencia confirmado por el presidente Duque y después por el presidente Petro.
Aquí sale a relucir una de las infamias que sabemos que existen y que se orquestan desde el Centro Democrático, pero que se usan sabiendo que son falsas, porque desde el primer momento se trató de culpar al presidente, prácticamente como el autor intelectual del asesinato e incluso se instaló la narrativa de que había ido hasta Manta en Ecuador a contratar un sicario. Y los medios lo replicaron. Más aún, lo que de aquí se deduce es que en el partido de Uribe ya sabían que el autor intelectual del atentado era el “Zarco Aldinever”, pero queda la duda de dónde surgió tanta certeza y tanta plata, porque gastarse 1,000 millones para desestabilizar al Gobierno, no parece ser un objetivo de una guerrilla bastante disminuida y cuando dice que “en su momento lo denunciamos” significa que el CD no le paró bolas. ¿Será que hay mucho más detrás del CD y del asesinato inicialmente dirigido contra María Fernanda Cabal? Piensa mal y acertarás.
Por otra parte, hay un aspecto que muestra realmente por qué la Cabal no fue la ungida y, según Lafourie, Uribe torció los resultados para designar a dedo a Paloma Valencia. En un editorial de uno de los órganos de difusión de la ultraderecha, José Obdulio Gaviria, el primo del narco Pablo Escobar e ideólogo del partido escribió lo siguiente:
El reciente resultado del proceso interno de selección del candidato presidencial del Centro Democrático no solo terminó por coronar a Paloma Valencia como aspirante oficial de esa colectividad, sino que volvió a confirmar una verdad que se ha repetido hasta el cansancio: María Fernanda Cabal es, política y electoralmente, una figura inelegible.
Más claro imposible. María Fernanda Cabal no fue escogida porque es una persona que ahuyenta el electorado aún dentro de la misma derecha colombiana y esto no es ningún descubrimiento. Uribe, que es un maestro en leer el sentir de un sector de la sociedad, sabe de sobra que ella en una pelea con el candidato de la izquierda, no sólo perdería, sino que en una eventual victoria, no sería dócil y podría conducir con su extremismo a una hecatombe de inimaginables proporciones. Petro lo había pronosticado cuando dijo que en Colombia se estaba configurando un uribismo sin Uribe pero mucho más peligroso.
Por ahora, gracias a toda esta evidencia que la prensa basura pretende silenciar, sólo cabe esperar una masiva votación por el Pacto Histórico, que nos vaya librando de ese cáncer social que significó el uribismo, y de paso ir depurando las altas cortes y la junta directiva del Banco de la República, que actúan como apéndices del Centro Democrático, fenómeno mundial conocido como lawfare, porque se les ampolla la lengua a los lagartos de Trump si llaman por su nombre a lo que es en realidad una guerra jurídica.

