«Cada semana hay un estudiante agredido», “11 celulares robados”, “Denuncia por presunto acceso carnal abusivo a menor de 14 años”. Son algunas de las denuncias de diferentes instituciones educativas de Sogamoso.

En la I.E. Politécnico Gustavo Jiménez el rector, Jorge Eliécer Gómez, denunció ante la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía General de la Nación, un posible acceso carnal abusivo cometido contra una menor de edad de 14 años, presumiblemente por uno de los docentes de la Institución. 

En la I. E. Silvestre Arenas uno de estos días se presentó un individuo que se hizo pasar por funcionario de la Secretaría de Educación del municipio para formular una invitación a los estudiantes a una “Feria de la tecnología”. La rectora de la Institución le dio el permiso correspondiente para que el supuesto organizador visitara las instalaciones y se reuniera con los estudiantes.  A estos, con la habilidad propia de un caco profesional, les solicitó que le entregaran sus celulares para “instalarles una aplicación”. Con su habilidad propia, el caco se desapareció del lugar llevando consigo los 11 celulares. 

Hoy nadie responde por los aparatos. Los padres de familia se quejan de que, paradójicamente, cuando ellos desean ingresar a las instalaciones de la Institución Educativa les exigen muchas condiciones.

Otro caso reseñado ampliamente, es el relacionado con la Institución Educativa Integrado Joaquín Gonzáles Camargo y que da cuenta de las agresiones que han sido víctimas varios estudiantes, en las inmediaciones de la I.E. 

Por tal situación, numerosos alumnos y padres de familia manifestaron frente a la alcaldía municipal en protesta por las agresiones sufridas por estudiantes. Las denuncias hasta ahora han sido tres, de ellas se tiene conocimiento de que uno de los estudiantes agredidos tuvo que ser hospitalizado, ante la gravedad de las heridas.

El rector de la Institución José Cruz, rector de la I.E. Integrado, ha reiterado el llamado a las autoridades, tanto de la Secretaría de Educación como de la policía. 

 Lo curioso de toda esta situación es que el alcalde, Rigoberto Alfonso, siempre ha manifestado su “preocupación” por la seguridad, ha llegado a decretar toques de queda, como para las pasadas elecciones y que por orden de una jueza municipal tuvo que revocar la medida ante la injustificada e inutilidad de la medida. Sin embargo, ante hechos fehacientes como lo sucedido en las instituciones educativas y además contra menores de edad, su respuesta ha sido muy pálida. Seguramente porque se encuentra de viaje en Buenos Aires, Argentina.

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