Y los verdes dejaron en libertad a sus huestes para que se expresen en las urnas como les de la gana. Poco de democracia interna, faltaron criterios unificadores, se les desapareció la democracia interna, afloraron los intereses mezquinos de unas más que de otros. Pero bueno, ahí quedaron pintados, en Boyacá conjeturamos sobre el futuro de este partido que lleva gobernándonos 16 años, interrumpidos en su continuidad por cuatro de Granados. ¿Y qué?

Poco o nada se ha visto florecer el campo, están ausentes las costumbres ecológicas que deberían estar implementadas, la politiquería anda por ahí como siempre, el clientelismo, contra el que tanto pregonan, campea con mayor ahínco que antes. En fin, lo verde, lo diferente, el cambio tan prometido en sus discursos, también quedó en veremos. Con el agravante de que embaucaron al electorado y lo dejaron viendo un chispero, para confirmarlo pregunten en Sogamoso. Allí recuerdan mucho cómo se prestó para sacar al alcalde Condía porque este defendía la ciudad de un desastre ambiental y, como si nada, el exgobernador Amaya propendía porque la Ciudad del Sol continuara recibiendo la basura de 43 municipios. Además, en su lugar colocó a un advenedizo que malgastó en escasos cuatro meses más 14 mil millones de pesos, se adjudicó obras con placas conmemorativas, hubo escándalo por pedir coimas, plagió el eslogan de la alcaldía de Tota y muchas cosas más…

El señor exgobernador Amaya que, ¾con el uso de su ruanita, se conduele a sí mismo por sus orígenes campesinos¾ con su seudo liderazgo fue incapaz de traspasar las fronteras de este departamento de la libertad. Gran manipulador y argucioso con las tan falsas redes sociales, carente de argumentos sobre los problemas de este país, empequeñecido ante un debate simple con Camilo Romero y ante las preguntas de los periodistas se va caminando por las ramas.   

Ahora con el retiro de su presunta precandidatura a la presidencia ¾también carece del sentido de las proporciones¾ seguramente volverá a prometerles a los cautos boyacenses que regresa para celebrar durante otros cuatro años más el ejercicio de la gobernación. ¿Cómo será la puja con el más verde de los liberales? ¿Aflorarán contradicciones con el parlamentario Rodrigo Rojas? ¿Será que el encanto amayista y la sumisión de Rojas le obligará a hacer la fila a la espera de la bendición de monseñor Amaya?

Y la otra cara verde del paseo, Sandra Ortiz que, al igual que Amaya carece del sentido de las proporciones, presentó su nombre para participar en el sainete prepresidencial, con tan mala suerte que parece que nadie la tomó en serio. ¿Pero cómo una persona medianamente sensata puede siquiera imaginar elegir a alguien peor que Duque?

Para terminar con la racha verde en Boyacá ojalá se inscriba en la lista para el senado…    

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