He estado durante esta última época, ya varios años, llamando la atención sobre un tema que considero vital para nosotros y nuestras futuras generaciones, el cambio climático. Con la convicción profunda de estar frente a la necesidad de atender la  adaptación y mitigación de los impactos de la crisis climática, que coincidencialmente están discutiendo líderes mundiales durante esta semana en y de la que esperamos con atención sus conclusiones.

Hoy, 11 de noviembre es el día del bombero. Constituyéndose en la primera línea para enfrentar las duras consecuencias de los cambios del clima, en incendios, inundaciones, heladas o cualquier emergencia, las consecuencias son directamente atendidas por los bomberos. Entonces vale la pena analizar ¿Cuál es la situación actual de nuestros cuerpos de bomberos?, integrados por personas que dejan de atender sus temas privados,  familiares, ausentes de las fechas especiales, por privilegiar un servicio social que muchas veces no se recibe con gratitud. La primera invitación es a los ciudadanos, a reconocer en el cuerpo de bomberos voluntarios un grupo de personas que literalmente está dispuesta a dar su vida por evitarnos una tragedia, y en segundo lugar un llamado a las administraciones municipales para dar cumplimiento a la ley 1575 del 2012 en cuanto a la transferencia de recursos, a que los hagamos llegar con todo el respeto que merece está dura profesión, en dónde encontramos con la dura situación de muchos cuerpos de bomberos de nuestro departamento, que están pasando dificultades para generar algunos recursos, intentando tener al día sus dotaciones, sus medios de transporte y que ante una emergencia, se reclama, con razón por parte de los ciudadanos, de manera pronta y directa su actuación. Como comunidad es muy importante para enfrentar los próximos años entender que el papel de los bomberos corresponde a una verdadera vocación que necesita ser reconocida con dignidad, el rol fundamental y peligroso que cumplen aún poniendo en riesgo su vida o su salud para sus años de vejez.

En el día del bombero, me permito enviar desde esta columna mi gratitud y mi aprecio por su labor, necesitamos una condición muy digna y una capacitación permanente, espero que se nos permita tener un cuerpo élite de bomberos con  experiencia local y formación internacional para proteger nuestra vida, llegar a cada rincón de Boyacá a atender las inminentes consecuencias del cambio climático, que espero sean lo menos traumáticas posible.

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