Opinion

LA ESTRATEGIA DE BANNON

Por Manuel Álvaro Ramírez R.

Steve Bannon fue el estratega de comunicaciones de Donald Trump y  quienes quieran aprender algo de este sujeto, hay una descripción de su prontuario en Wikipedia; además, cuando se busca en Google con las palabras “Steve Bannon estrategia”, la inteligencia artificial, que es la primera que ayuda en la búsqueda, arroja la siguiente perla: “La estrategia de Steve Bannon, denominada “inundar la zona de mierda” (flood zone), (las comillas son originales), es una guerra de información basada en saturar el entorno mediático con mensajes contradictorios, emocionales y falsos para destruir la credibilidad, desorientar a oponentes y dominar el ciclo de noticias”, de manera que lo que los medios de comunicación hoy hacen no es nuevo, nada que no esté inventado.

Hay un libro, “Charlatanes” cuya lectura recomiendo, de Moisés Naim y Quico Toro, en el cual se plantea que cuando la gente tiene un prejuicio, el charlatán no necesita convencerlo de nada porque el sujeto ya está convencido y el charlatán, sea este pastor evangélico, brujo, lector de Tarot, político y lo que sea cuya ocupación sirva para ganarse la vida manipulando las personas, este tipo de embaucadores sólo tiene que reforzar la creencia, el prejuicio, la mentira si eso le ayuda a satisfacer subjetivamente la esperanza o el odio previamente sembrado a veces sin saber dónde ni cuándo.

Que Iván Cepeda es guerrillero. Es la premisa sembrada por Álvaro Uribe Vélez. El tipo sabe que eso no es cierto, pero sabe la efectividad de la infamia. Muy similar a cuando Donald Trump dijo que el Coronavirus se curaba con Clorox y que se debería inyectar desinfectante (para pisos) en el cuerpo. El resultado fue “un repunte notable en el número de llamadas a los centros de control de envenenamiento y casos de intoxicación por desinfectantes domésticos en Estados Unidos [ . . .] Se reportaron incidentes donde las personas ingirieron desinfectantes o utilizaron detergentes para gárgaras. En Nueva York, por ejemplo, hubo al menos 30 casos de exposición a desinfectantes en un periodo corto tras las palabras de Trump” (TVN Chile, abril 2020). Basta con que el líder lo diga para que el fanático lo asuma como dogma de fe y lo replique, así funciona.

En esta misma columna se había advertido sobre la campaña sucia en la fase final utilizando inteligencia artificial, o simples montajes maliciosos y el día llegó. Circula un audio en el cual se escucha lo siguiente: “ojalá gane Cepeda, el compañero Cepeda.  .  . porque ahí sí los vamos a apretar otros cuatro años”. Se sabe hoy que fue creado de forma maliciosa por un extorsionista recluido en la cárcel de Picaleña y que nada tiene que ver con Alias Calarcá como inicialmente se afirmó, pero los medios lo recibieron como si hubiera caído maná del cielo en medio del desierto. No se trata de analizar la veracidad de un audio, recuérdese que el charlatán no necesita convencer al fanático de nada sino de reforzarle su creencia. Cepeda es un aliado de la guerrilla y por tanto debe repudiársele, hay que distribuir la porquería que llega sin necesidad de contrastar su veracidad. Qué bajo ha caído el periodismo y qué contraste con la información de los llamados audios del Hondurasgate, cuando los periodistas aclararon que la información había sido debidamente contrastada con programas especializados en la detección de esta clase de información antes de ser divulgada, dada la gravedad de las denuncias. Pero seguramente muchas personas ni siquiera se enteraron de ese escándalo, porque ese sí, requería que permaneciera escondido.

Desde luego, no será lo último que salga y lo raro sería que no hubiera otras canalladas comparables o peores, pero no siempre los efectos coinciden con los resultados esperados y las redes se han convertido en el muro de contención de las infamias por lo cual también los influenciadores han sido objeto de calumnias cuando no de amenazas directas. Y que los resultados no siempre coinciden con lo que persiguen los odiadores, puede verse en los casos de Sandra Chindoy y Wally. La primera fue una exitosa presentadora indígena de RTVC Noticias, a quien le llegaron amenazas directas y el segundo es el influenciador de Wally Opina. Ambos hoy, son honorables electos senadores de la República, para empeorar la animadversión de los encargados de sembrar y abonar el odio entre la gente.

No será fácil la contienda y lo más difícil se está viendo. Si, como queremos muchos, gana Iván Cepeda, lo que le hicieron a Petro durante sus cuatro años es sólo la muestra gratis de lo que son capaces, se volcará todo el establecimiento contra el candidato del Pacto. No se descarta el asesinato porque hace parte de la combinación de todas sus formas de lucha. Tampoco se nos haga raro si algún periódico norteamericano o europeo le da un empujoncito con alguna historia truculenta que combine narcotráfico y terrorismo. Hay que estar vigilantes y, por ahora, se necesita convencer a nuestros allegados para ganar y estar vigilantes para defender el resultado. En México ya está en marcha una campaña muy ilustrativa de lo que se nos viene encima.

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